martes, 23 de noviembre de 2010

Partida de Pathfinder II

En segundo lugar, los problemas serios para seguir el argumento de los módulos comenzaron en la segunda entrega. El principio no fue problemático, ellos habían vendido el negocio al Lord Gobernador de la ciudad (que mejor comprador que aquel que domina el resto del negocio de los juegos de azar), si bien a un precio muy inferior a su valor de mercado (les dejó claro que no les quería ver en la ciudad, y que les ofrecía algo por su negocio únicamente debido a que la ciudad estaba pasando por una enorme crisis y no tenía tiempo ni recursos para encargarse de ellos como le gustaría ...). Dado que no tenían a donde ir, pero debían irse, el ofrecimiento de Kwava para investigar en la isla se les antojó un buen negocio. A parte de algún que otro contacto, solo se habían hecho enemigos entre los personajes más importantes de la ciudad, especialmente Zincher, con el cual fueron especialmente chulitos, y con el cual se toparon en más de una ocasión. A esto se sumo el intento de sabotaje al que fue sometido su barco la noche antes de zarpar. Cuando llegaron a la isla y se enteraron de que Zincher estaba allí con algunos de sus hombres, en sus cerebros se fue fraguando la posibilidad de venganza por todos los agravios sufridos. Cual no sería mi sorpresa cuando en el módulo se daba a entender que los personajes colaborarían con Zincher, aunque indicando que podían traicionarle a manos de su lugarteniente. Sin encontrar una sola pista de los elfos oscuros, mi grupo se decidió a atacar a los hombres de Zincher cuando estos salieran a recoger minerales desde el lugar del impacto. Puse a Akron al mando de dichos hombres, y cuando estos fueron masacrados sin piedad, casi no tuvo tiempo de ofrecer su ayuda a los personajes para ayudarles a entrar en el campamento de Zincher (el cual por cierto coloque en una isla alejada de la isla principal unos 10 metros, y accesible a través de un puente de tronco, porque me extrañaba que fuera el único contingente no destrozado por los ataques nocturnos de las bestias azules). Haciéndose pasar por los hombres de Zincher y acompañados por Akron, no tuvieron problemas para atacar el campamento, acabar con todos los que allí quedaban, y capturar a Zincher. Después se entretuvieron torturando a Zincher (le cortaron las orejas) para que les contara la ubicación de los elfos oscuros. Zincher, viendo que eso era lo único que lo mantenía con vida, y esperando que sus aliados oscuros le rescataran, aguantó como un toro. Los drow atacaron, pero no pudieron hacer gran cosa, liderados por Depora, que por cierto había sobrevivido al primer modulo (es difícil acabar con una tía con trepar cual arácnido y caída de pluma), y tuvieron que retirarse. Pero casualmente acabaron con Akron mientras este dormía. Y eso facilitó mucho las negociaciones. Zincher se ofreció a decirles donde estaban los drow si le liberaban, y además les prometió por Norgorber una buena cantidad de dinero a cada uno de ellos. Viendo que esa era su única salida, aceptaron, haciendo que Zincher realizara un juramento de sangre por Norgorber de que al llegar a la ciudad les pagaría y además no les causaría mal alguno. Pero después, cuando ya tenían la información, los jugadores dijeron, “¿Para qué vamos a ir al refugio de los drow? ¿Qué se nos ha perdido a nosotros allí? Le decimos a Kwava que no hemos encontrado nada y tan tranquilos” A mi me pareció lo más normal para sus personajes, aunque dieran al traste con el módulo. Ahí es cuando pensé en cambiar las cosas, seguir la línea argumental a mi manera. Lo primero, es que cuando estaban esperando a la llegada del barco para volver a tierra firme, apareció Shiindira cabalgando una wyverna, y Lily, el personaje del Yayo, una elfa Forlorn abandonada por sus padres cuando era muy pequeña y criada por los Varisios, reconoció en ella a su desaparecida madre. Shiindira escapó tranquilamente, pero después de ese encuentro, a Lily le entraron las ganas de explorar el refugio de los elfos oscuros. Allí ya no quedaba nadie, ya se habían marchado, pero Shiindira le había dejado un “detallito” a su hija perdida, el cuerpo empalado y mutilado de Depora, con el mensaje “un regalo para ti mi niña” escrito en sangre sobre su oscura piel. A Lily casi se le va la cabeza ¿Cómo podía ser su madre una elfa oscura? Debía investigarlo como fuera. Así que al volver a la ciudad, decidió viajar hasta Mierani para descubrir todo lo que pudiese sobre su desaparecida madre.

2 comentarios:

  1. Ahhhhh.... tanta suciedad en estas linea Iñaki hacen que me sienta orgulloso de mi mismo, me reconozco en ellas jajaja

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  2. Vaya gaiada de dibujito que te has puesto ;D No he querido extenderme en toda la dimension de suciedad que he visto en la mesa de juego, y que a veces me han hecho tener ganas de vomitar ;D

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